13.7.17

Videojuegos: Dear Esther. Landmark Edition


Ficha del juego


Título: Dear Esther. Landmark Edition
Compañía: The Chinese Room
Fecha de lanzamiento: 14 de Febrero de 2012
Plataformas disponibles / Jugada: PC, Xbox One, Play Station 4
Género: First person walker
Idiomas / Subtítulos: Inglés / Castellano
Jugadores: 1


La culpa es de Half Life 2


Dear Esther aparecía por primera vez en el 2008 como un mod del videojuego Half Life 2, pero rápidamente se ganó su propia personalidad y tras varios remakes hemos terminado teniendo la edición completa e independiente que podemos disfrutar. No hace falta haber jugado a Half Life 2 para entender lo que sucede en este juego.

Y digo juego, con todas sus letras. Hay un debate sobre si debe ser considerado videojuego o no. Para mí sí lo es. ¿Por qué? Porque si hubieran querido contar solo una historia, podrían haberlo hecho en forma de película, libro, novela visual o lo que sea, que medios haylos. Sin embargo, lo han hecho en forma de juego porque el grado de inmersión jugador-juego es mayor, y en una historia como la que cuenta Dear Esther, se agradece poder sentirla en primera persona.

Bien es cierto que la mecánica de juego queda reducida a lo simple. Lo único que tenemos que hacer es caminar y mirar. Ni siquiera podemos correr, lo cual es un detalle que conjuga perfectamente con el ritmo de la historia. Si corremos nos precipitamos, y si nos precipitamos, nos perdemos lo matices. Al margen del joystick para caminar, el resto de botones nos permiten hacer zoom para disfrutar más de los detalles y las sorpresas que se esconden.


Una isla con forma de mujer


Pero ¿de qué va Dear Esther? ¿Cuál es el objetivo del juego? Sin introducción, sin identidad, aparecemos de repente ante la casita del faro en una isla que después descubriremos que forma parte de las Hébridas. Pero los caminos se abren ante nuestros pies y tenemos cuatro capítulos para explorar los distintos paisajes que nos ofrece esta isla.

Sin embargo, hay un punto que siempre permanece presente y que de una forma u otra parece atraernos. Se trata de la luz roja que forma parte de la antena de radio y que acaba convirtiéndose en el punto final de nuestro destino (o no). Todos los pasos nos conducen a ella, todos los caminos terminan en ella.

Esta isla es más que un mero escenario, igual que sucede en Bioshock con la ciudad de Rapture, la isla de Dear Esther es el auténtico personaje protagonista y todos sus misterios son revelados a través de voice-over que vamos activando a medida que la exploramos. Estos voice-over están relatados en forma de fragmentos aleatorios de cartas destinados a una tal Esther (de ahí el título del juego).

Esos fragmentos nos van hablando de cuatro personajes que guardan cierta relación con la isla, que han dejado su huella en la isla. Un isla que en un momento dado (no voy a decir cuando para que lo descubran ustedes) nos muestra la bella silueta de una mujer recostada. Una isla con frases, con dibujos que recuerdan a células, con fórmulas químicas pintadas en las paredes de las casas derruidas o en el interior de las cuevas. Una isla que al observar atentamente su superficie, el suelo que hay debajo de la vegetación muestra su auténtica naturaleza corrupta, su podredumbre. Una isla aparentemente desierta, pero llena de velas encendidas, de pequeños santuarios. ¿Quién mantiene esas velas encendidas? ¿Quién realizó esas extrañas pintadas? ¿Quién escribió las inquietantes frases que acompañan nuestra ascensión?


¿Serán los fantasmas?


Porque Dear Esther es una historia de fantasmas. La isla es una isla llena de misteriosos personajes sin rostro que deambulan, nos acompañan y desaparecen cuanto más nos acercamos.

Recuerdo el primer fantasma que vi la primera vez que jugué a este juego. Iba caminando tranquilamente por el capítulo 4 (sí, toda la isla llena de fantasmas y el primero que veo está en el capítulo 4) y a lo lejos vi como una sombra, al lado de una vela en lo alto de la colina. Y pensé que por fin me iba a encontrar con alguien, quizá algún personaje que aparecía en los fragmentos. Pero al llegar a la colina, no había nadie.

Después supe que había más fantasmas y ahora, cada vez que recorro la isla me entretengo buscándolos. Son fantasmas muy sugerentes, su sola presencia nos susurra, nos hace preguntarnos ¿quiénes son?, ¿desde cuándo llevan aquí?, ¿qué pasado ocultan?, ¿por qué están atrapados en esta isla?

Otra vez la isla. Siempre se vuelve a la isla. A sus costas, a sus colinas, a sus cuevas, a sus entrañas, y a todos aquellos escenarios que a medida que recorremos, nos encaminan hacia la pregunta correcta: no hay que preguntarse qué es esa isla o dónde se encuentra; la pregunta correcta es ¿quién es esa isla?


Palabra, melodía, paisaje


La grandeza de este juego reside en la perfecta armonía que existe entre el texto, la imagen y la música. A lo largo de nuestro viaje por la isla se repite la misma expresión: "Querida Esther" que viene acompañadas de pequeños fragmentos inconexos en los que vamos descubriendo quién fue Esther y qué es lo que le sucedió, por qué alguien se ha tomado la molestia de escribirle dichas cartas.

Para mí una de las cosas más bonitas de Dear Esther es el lenguaje que emplea, es un lenguaje poético, metafórico, casi onírico. Es un lenguaje que nos cuenta las historias de esos personajes sobre los que gira cada capítulo sin dejarnos nada en claro, de forma aleatoria, y eso nos hace involucrarnos y tratar de desentrañar por nosotros mismos todos los misterios que encierran esta isla.

Y a eso se añade la parte musical. La música de Dear Esther no está hecha para que sirva como un mero acompañamiento (como pasa por ejemplo en el Diablo III). Es una banda sonora de melodías y silencios. La música suena en momentos puntuales para evocar en el jugador una serie de sentimientos, pero también suena el silencio para que el jugador se deje llevar por el sonido ambiental de la isla y genere sus propios sentimientos para con la historia.

Texto y música resuenan en el mejor escenario posible. Es un paisaje sencillo, como han podido ver en las imágenes que acompañan esta entrada. Pero es esa sencillez la que dota a cada paisaje de la personalidad que necesita para la historia. Una de las partes más increíbles es ver cómo el escenario, cómo cada parte de la isla que recorremos en los distintos capítulos tiene su propia personalidad, su propia luz, sus propios colores, sus propios altibajos, y ¿por qué no decirlo? Su propia locura.

Podemos leer las cartas al margen del paisaje y la música, y estará bien. Podemos escuchar la banda sonora sin tener en cuenta el texto o el paisaje, y estará bien. Podemos buscar imágenes de la isla, ignorando la parte acústica, y estará bien. Pero si disfrutamos de las tres partes en su conjunto, la experiencia será sublime.


Querida Esther


Aunque me duela decirlo, creo que este es un juego que no todo el mundo será capaz de disfrutar. Todo depende el tipo de juego que más les guste. Personalmente, me gustan mucho las aventuras, y no me importa que se prime la historia sobre las mecánicas de juego. Además siempre me han gustado las historias de redención, y me parece que este es un juego sobre la redención. Independientemente de la interpretación que se le pueda dar a la historia o lo que haya pasado.

A mí me cautivó desde la primera vez que lo jugué. Fueron dos de las mejores horas de mi vida (que es lo que dura el juego, más o menos), y creo que una de las razones fue la sensación que me transmitía de que a pesar de ser yo quien tenía el mando, quien estaba jugando al juego, era en realidad la isla la que esta jugando conmigo.

Y si ahora que he dicho que el juego dura unas dos horas (aproximadamente se tarda una media hora en recorrer cada capítulo), alguien piensa que qué poco, que no se preocupe. Todos los detalles de la isla y del texto están pensados para que salgan de forma aleatoria y así se vive una experiencia distinta en cada partida. Además, una vez se terminan los créditos, tanto la isla como nosotros sabemos que vamos a volver, como uno más de los fantasmas allí atrapados...

Con esta reseña he intentado hacerle justicia a la calidad de Dear Esther, y espero que les haya gustado y se animen a probarlo. Les dejo con una de mis frases favoritas del juego:

"De esta infección, esperanza. De esta isla, vuelo. De esta aflicción, amor."

Gracias por leer,
greetings from the coffin

8.7.17

Música de indios nativos americanos

"Eleva tus plegarias al cuervo.
Al cuervo que es,
al cuervo que fue,
y al cuervo que siempre será"
~ De los koyukon

levaba un tiempo sintiéndome alejada de la Diosa y del mundo natural, apenas podía percibir el murmullo de los árboles, y aunque la lluvia me mojaba igual que antes, ya no sentía su abrazo sobre mi piel. 

Pero estos días he tenido algo de tiempo para mí y he aprovechado para volver a conectar con la Madre Tierra. Por fin vuelvo a sentir la armonía que sintiera antes, la paz que sintiera antes y por fin me veo andando en el camino correcto, el de los Antiguos. 

Aquellos de ustedes que llevan tiempo leyéndome saben de mi pasión por la música, que la música es el oxígeno de mi alma, sin la cual esta se me marchitaría. Y por ello, la música ha desempeñado un papel fundamental en mi proceso de reconexión con la Madre Antigua. Pero no una música cualquiera. Siempre me he sentido muy atraída por los indios nativos americanos, tanto por las culturas precolombinas como por los indios norteamericanos, y su música eleva mi alma y la lleva por otros mundos. Mundos oníricos, mundos pasados, mundos naturales, mundos divinos... Todos aquellos mundos que habitan en este siempre visibles para todo aquel que quiera aprender a mirar.

Y hoy me apetecía compartir con ustedes algunas de las canciones de estos indios americanos que forman parte de mi alma, canciones cuyo eco resuena en mi interior, sanando cada célula, haciendo que cada parte de mi ser se pierda en una danza ritual hasta llegar al fin último del encuentro con la Diosa. Les pido disculpas porque desconozco el origen exacto de cada canción, pero espero que las puedan disfrutar y sentir como yo lo he hecho.

Tatanka

Ananau

Ly-O-Lay Aleloya

Heya Heya

Yeha Noha

Gracias por leer (y escuchar),
greetings from the coffin

30.6.17

Psicopompos: La diosa maya Ixtab

entro de la mitología de la muerte, la figura del psicopompos juega un papel esencial. Con este término griego se designa al personaje encargado del transporte y acompañamiento de las almas de fallecidos hasta su lugar de reposo en el Más Allá. Me gustaría hacer un recorrido con ustedes por estas figuras y hoy quería empezar por la diosa del panteón maya, Ixtab.

Ixtab, además de ejercer como psicopompos, es también  la diosa del suicidio y los suicidas. ¿Y esto por qué? Bien, contrariamente al pensamiento que se desprende del Cristianismo y otras religiones en las que el suicidio, entendido como rechazo de la vida regalada por Dios, en el que el suicidio se considera un pecado atroz, en la mentalidad maya aquellos que se suicidaban despertaban un gran respeto y admiración entre los suyos.

Por eso tenían su propia diosa, Ixtab, quien aparece mencionada por primera vez en el Códice de Dresde, un manuscrito creado entre el 1200 y el 1250, y adquirido para la biblioteca de la corte de Dresde en 1739. Sin embargo, habría que esperar un siglo más para poder identificar la información que se incluía en el manuscrito.

Diosa Ixtab, lámina 56, registro 2, Códice de Dresde
En este manuscrito, la diosa Ixtab aparece con los siguientes atributos: en primer lugar vemos que cuelga de una cuerda, de una horca, de ahí que los suicidas que elegían su muerte a través del ahorcamiento se encontraran entre sus favoritos. Asimismo, aparece con los ojos cerrados, como medio de simbolizar la muerte; y por último, en la mejilla muestra un círculo negro con el que se pretendía mostrar la descomposición de la carne tras la muerte.

Al margen de estos atributos como diosa del suicidio, tenía una faceta como diosa joven y bella. Su mayor entretenimiento era atraer a los hombres a la selva, donde los seducía y hechizaba hasta que se desvanecía. Raramente conseguían los hombres escapar de la selva, y aquellos que lo hacían se volvían locos suspirando por el amor de Ixtab.

No solo los suicidas y los hombres llamaban su atención, también todos aquellos que tenían una muerte violenta: a través del sacrificio, los que morían en la batalla, las mujeres que fallecían en el parto, y aquellos que eran víctimas de incendios e inundaciones. Todos estos muertos tenían el premio de acceder directamente a los reinos celestiales paradisíacos que se hallaban en la copa del Árbol del Mundo, Yaxchè. 

Detalle de la diosa Ixtab en el Códice de Dresde
La diosa Ixtab era la encargada de guiar sus almas desde el momento en que se produce el fallecimiento y distribuirlas en los distintos niveles existentes según el tipo de muerte violenta que hubieran sufrido. Y una vez allí, la misma diosa Ixtab se encargaba de darles de comer y de beber mientras descansaban a la sombra del árbol Yaxchè.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

Referencias bibliográficas:
  • Struik Publishers (2006), Mythology: myths, legends and fantasies, South Africa, Struik
  • Códice de Dresde

19.6.17

Videojuegos: The Last of Us. Remasterizado


Ficha del juego


Título: The Last of Us. Remastered
Compañía: Naughty Dog
Fecha de lanzamiento: 14 de junio de 2013. Remasterización: 30 de julio de 2014
Plataformas disponibles / Jugada: Play Station 3, Play Station 4
Género: Survival horror, Shooter en 3ª persona, acción-aventura
Idioma / Subtítulos: Castellano / Castellano
Jugadores: 1 / Modo multijugador
Sitio web



Primero fueron los Cooper

La historia nos lleva en primer lugar a Austin, Texas. En una casa a las afueras de la ciudad vive Joel, nuestro protagonista, con su hija Sarah. Todo parece ir tranquilo hasta que empiezan a escucharse gritos, ruidos y explosiones cada vez más cerca de la casa. Las noticias hablan de una pandemia, algún tipo de virus (una mutación del hongo Cordyceps) que está convirtiendo a las personas en una especie de monstruos caníbales. Este mismo virus afecta a los vecinos de Joel y Sarah, los Cooper y son atacados en su propia casa viéndose obligados a huir.

Por suerte, nada más escapar se encuentran con el hermano pequeño de Joel, Tommy, que temiendo lo peor había ido a buscarles. A partir de aquí inician su camino hacia la ciudad en el que se encontrarán con todo tipo de escenas, cada vez más horribles y angustiantes conforme se expande el virus. Poco después, sufrirán un accidente de coche y se verán obligados a continuar a pie tratando de llegar a una zona segura, mientras escuchamos los gritos y jadeos de los infectados que intentan darnos caza. Hasta que se produce lo peor, se ha establecido una zona de cuarentena y todas las salidas están bloqueadas por el ejército.


20 años después...

Han pasado 20 años desde la aparición de la pandemia y la mayoría de los supervivientes viven en zonas de cuarentena controladas bajo ley marcial por el ejército. Los bienes empiezan a escasear y no han tardado en salir grupos dedicados al contrabando o incluso grupos de resistencia que batallan a su manera contra el virus. El más importante de estos grupos es el de los Luciérnagas. 

Uno de esos supervivientes es nuestro Joel, que ahora vive en Boston y se dedica al contrabando junto a su compañera Tess. En una de nuestras escapadas para trapichear, los Luciérnagas se ponen en contacto con nosotros para que llevemos a una chica a un punto de recogida. La chica se llama Ellie, y los Luciérnagas creen que es de vital importancia para la curación del virus. Pero al final las cosas no salen como estaban previstas y Joel terminará viéndose obligado a recorrer medio Estados Unidos con Ellie para llevarla a la sede de los Luciérnagas donde podrán investigarla.

Así, a lo largo de diversos episodios iremos viajando de Boston a Lincoln, de Lincoln a Pittsburgh, de Pittsburgh al Condado de Jackson, después pasaremos una larga temporada en Colorado hasta acabar en Salt Lake City (o no). Una de las cosas que están muy cuidadas en el juego es el paso de las estaciones. Empezamos en verano, y a medida que va pasando el tiempo, viajamos de una ciudad a otra, y se acerca el frío, la ropa de nuestros protagonistas también va cambiando. Parece algo obvio, pero no siempre ha sido este un detalle al que se le prestara mucha atención en los videojuegos.


Los estadios del virus

El virus tiene dos formas principales de transmitirse: bien a través de fluidos corporales (en el juego suele abundar los mordiscos) o bien por unas esporas que se desprenden de los cadáveres de los infectados. Por eso uno de los elementos imprescindibles de nuestro protagonista es su máscara.

Dependiendo del tiempo que una persona pase en contacto con el virus, irá sufriendo cada vez más mutaciones que para nosotros equivaldrá a más dificultades a la hora de matarlos. Los dos primeros estadios, conocidos como corredores y acosadores, son los más sencillos de matar e incluso podremos usar armas blancas para acabar con ellos. El siguiente estadio es el de los chasqueadores, una mutación en la que se les abre el cráneo y les sale como un hongo por esa parte que les deja ciegos. Los chasqueadores se guían por el sonido, por ello lo mejor es intentar pasar sin hacer ningún ruido o acercarse a ellos sigilosamente para acabar con ellos por la espalda. Si no es posible, es recomendable tener un buen puñado de dagas por si se acercan a nosotros peligrosamente. El último estadio es el de los hinchados, bestias enormes completamente mutadas recubiertas con placas de hongos. Con estos gasté muchos cócteles molotov y lanzallamas, pero es que es la mejor forma de acabar con ellos.

Como ya se habrán dado cuenta, para enfrentarnos a estas criaturas contamos con un arsenal bastante interesante: armas blancas, armas de fuego de corto y largo alcance, y otras armas arrojadizas como los cócteles molotov o bombas caseras con metralla. Todas estas armas las podremos ir modificando en diferentes mesas que encontraremos distribuidas en los diversos escenarios. Y yo no quiero decir nada, pero teman lo que venga si se encuentran una mesa de estas.


¿Y ustedes? ¿Cómo reaccionarían?

Para mí, una de las cosas que convierten a The Last of Us en un juego increíble, además de su jugabilidad, sus gráficos, su banda sonora y otros detalles, es su historia. Me parece brutal su capacidad de convertir algo que puede no ser muy original -un virus se expande y convierte a casi todo el mundo en una especie de zombi, mientras los pocos supervivientes que quedan hacen todo lo posible por durar un día más-, en una historia única, brutal, despiadada y sobre todo, que no deja indiferente al jugador. 

Y creo además, que todo ello lo logra con dos matices. Por un lado, la relación que surge entre Joel y Ellie. Joel es la perfecta definición del anti-héroe y Ellie es una joven que tiene mucha carga emocional a sus espaldas y esta aventura la llevará más allá de sus límites. Son dos personalidades que chocan entre sí porque cada uno carga con sus heridas, y es ese miedo el que les llevará a vivir distintas situaciones.

Y por otro lado, el matiz que me parece más increíble y el que más me ha gustado. A lo largo de su viaje Joel y Ellie se encuentran con todo tipo de individuos. A veces no solo tienen que enfrentarse a los infectados, otras deberán luchar contra las personas que aprovechando la situación de la pandemia han dejado salir a la luz sus perversiones más horribles. Y para mí es aquí donde está la grandeza del juego, cómo a través de cada encuentro de nuestros protagonistas con otros personajes exploran las distintas reacciones que pueden tener los seres humanos ante semejante situación: desde el lobo solitario, hasta los que se juntan y se organizan para intentar sobrevivir de la mejor manera posible; desde el muchacho que huye con su hermano pequeño e intenta protegerlo, hasta el grupo que comete las mayores atrocidades con todo aquel que se cruza.

Estos encuentros son la clave de la historia, ya que representan los momentos más dramáticos y son los que influirán de forma significativa en la relación entre Joel y Ellie, y en nuestros propios sentimientos como jugadores.


Left behind

La edición remasterizada cuenta además con un DLC llamado Left Behind en el que profundizamos un poco en el pasado de Ellie, mientras superamos una parte de la historia principal que habíamos pasado por alto en el juego. A lo largo de la historia principal manejamos principalmente a Joel, pero hay un momento en el que podremos manejar a Ellie. El DLC nos permite manejar durante más tiempo en los encuentros que tienen en el centro comercial de Colorado. 

Mientras ayudamos a Ellie a lo largo del centro comercial, ella rememora la aventura que había vivido con su amiga Riley tres semanas antes de que empiece la historia principal, que, curiosamente, también se desarrolla en otro centro comercial. Este DLC será clave para entender cómo Ellie llega a convertirse en una pieza fundamental para la curación del virus.


Últimas reflexiones

Hay juegos que se hacen para el disfrute y la relajación de los jugadores. Pero hay otros que se hacen para remover algo en aquel que se atreve a jugarlos. The Last of Us es uno de estos juegos. Es un juego que engancha, porque los personajes son muy atractivos y siempre queremos saber qué es lo siguiente qué les sucede. Pero además es un juego con la suficiente carga emocional como para no dejar indiferente. Personalmente, hay uno de los escenarios que más me impactó. No quiero revelarlo para no destrozar ninguna parte de la historia, pero recuerdo que para mí fue uno de los momentos más duros de la historia, y a la vez fue uno de los momentos por los que mereció haberlo jugado.

Ojalá se animen a jugarlo si no lo han hecho ya, pero dense prisa que no queda mucho para que salga la segunda parte. Y si lo han hecho ya, cuénteme aquello que más les llamara la atención.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

12.6.17

Mi primera experiencia en una Escape Room

"Datos, datos, datos.
No puedo fabricar ladrillos
sin arcilla"
~ Sherlock Holmes

ace algunos miércoles el Señor Invierno y yo nos animamos a probar una de Escape Room. Para aquellos de ustedes que no sepan de qué trata este juego, la escape room consiste en que se nos encierra en una habitación misteriosa, con un montón de enigmas y pistas, y disponemos de 60 minutos para resolver todos los puzzles y lograr escapar de la habitación.

La experiencia que probamos es la que organiza la empresa The X-Door, que en Madrid se encuentra en la calle Gran Vía, número 16, al lado de la tienda Ale-Hop y por si tienen más interés en ella, en este enlace les llevo a su página web.

Lo que tuvimos que hacer fue reservar la sesión, porque tienen unos horarios muy limitados, pero tampoco tuvimos muchos problemas ya que la reserva la hicimos ese mismo miércoles. Teníamos la sesión a las 17:45 y cuando llegamos allí nos recibió una mujer muy maja que nos explicó las normas del asunto. Íbamos a estar encerrados en una habitación, donde había determinados objetos que estaban marcados con una cinta para saber que allí no había nada y no había que tocarlos; tendríamos una hora para lograr escapar de la sala (no sé qué pasaría si no llegáramos a lograrlo, quizá empezaría a inundarse la habitación o a llenarse de arena XD); y estaríamos todo el tiempo vigilados por si nos atascábamos en algún puzzle para que nos pudieran mandar las pistas a través de un televisor que hay en la habitación o de un teléfono, si el bloqueo es mayor.

La verdad es que lo primero que pensé en cuanto nos encerraron en la habitación es que iba a estar al menos 10 de esos 60 minutos mirando la habitación con los ojos iluminados. Estaba decorada de tal forma que lo primero en lo que pensé fue en Sherlock Holmes, parecía el despacho de algún investigador o detective del siglo XIX y como estas cosas me gustan y me pierden bastante estaba realmente emocionada. No les voy a contar nada sobre la habitación y sobre en qué consistía cada enigma, pero baste decir que había muchos códigos y muchas llaves.

Aquellos de ustedes que me llevan leyendo desde hace más tiempo saben de mi pasión por los juegos de buscar objetos ocultos, así que aquí me sentía como si un juego de estos hubiera salido del mundo virtual al mundo real. Lo estuve disfrutando como una niña pequeña, como si estuviera en la novela de El código Da Vinci, que para mí uno de sus encantos (si no el mayor) es precisamente todo lo de los enigmas, ir de un puzzle a otro, de una pista a otra. Pues bien en una escape room somos nosotros los protagonistas, los que tenemos que jugar con nuestro ingenio para lograr escapar de la habitación antes de que se acabe el tiempo.

Si tuviera que señalar un aspecto negativo, que tampoco es negativo sino que depende de la reacción de cada persona, es que dejaban muy poco tiempo para pensar. Enseguida en cuanto nos bloqueábamos un poco, ya nos estaban dejando las pistas en las pantallas. Y es como "lo agradezco, pero también quiero pensar por mí misma, aunque en vez de 2 minutos tarde 7". Pero tampoco es algo de vital importancia.

En cualquier caso, mi novio y yo quedamos encantados con la experiencia, y me encantó ver cómo lo que no descubría uno, lo descubría el otro... Somos un muy buen equipo, la verdad, y seguro que en cuanto se presente la ocasión nos volveremos a hacer una Escape Room. Lo que sí hemos estado viendo es que hay experiencias como esta que es sin historia, no hay nada que descubrir, solo hay que escapar de la habitación. Pero hay otras sesiones que sí incluyen actores y hay que resolver un misterio, y esas también me atraen bastante. 

Fue una experiencia increíble de la que salimos muy emocionados y la recomiendo a todo el que le gusten estas cosas de misterios, enigmas, pistas, puzzles porque seguro que la va a disfrutar muy mucho.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

5.6.17

Mis ocho melodías favoritas de Harry Potter

"¡Ah la música! ¡Una magia
más allá de todo lo que
hacemos aquí!"
~ Albus Dumbledore

oy dedico una nueva entrada a hablar de Harry Potter. Sinceramente, creo que a este paso voy a tener que hacerle una sección exclusiva en la parte superior del blog. Pero qué le voy a hacer, si después de 19 años desde que empezara a leerlo aún me sigue maravillando como el primer día...

Para mí uno de los mayores aciertos de llevar los libros a la gran pantalla fue sin duda la banda sonora. Aunque la escuchen sin ver las películas, tiene la capacidad de recrear ese entorno mágico del mundo de Harry Potter. Y una de las cosas que más me gusta hacer es releer y releer y releer las novelas escuchando la música de fondo.

Por eso hoy quería hablarles de cuáles son mis piezas favoritas de cada película. La verdad es que mientras estaba apuntando me ha salido una lista bastante larga, pero la he reducido a una pieza por película. Curiosamente, si bien es cierto que John Williams fue el creador del tema clásico de Harry Potter, soy más fan de las últimas bandas sonoras, quizá por volverse más oscuras o por desprender más carga emocional. En cualquier caso, aquí les dejo mis ocho favoritas. Siéntense y déjense embriagar por la magia de la música:

Harry Potter y la Piedra Filosofal - Hedwig's Theme - John Williams

Harry Potter y la Cámara Secreta - The Duelling Club - John Williams

Harry Potter y el Prisionero de Azkaban - A Window to the Past - John Williams

Harry Potter y el Cáliz de Fuego - Harry in Winter - Patrick Doyle

Harry Potter y la Orden del Fénix - A Journey to Hogwarts - Nicholas Hooper

Harry Potter y el Misterio del Príncipe - Dumbledore's Farewell - Nicholas Hooper (aquí tengo que decir que antes cuando estaba escuchándola me ha recordado mucho a Penny Dreadful, y la verdad creo que encajaría perfectamente en la banda sonora de la serie XD).

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Pt. 1 - Godric Hollow's Graveyard - Alexandre Desplat

Harry Potter y las Reliquias de la Muerte Pt. 2 - Lily's Theme - Alexandre Desplat

Se me han quedado algunas muy buenas en la lista, pero he puesto las que más me emocionaron y me emocionan. Espero que les guste y que se animen a compartir sus piezas favoritas de Harry Potter ^^.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

27.5.17

Cuando el NO deja de ser NO

iempre he dicho que todo comenzó cuando tenía 17 años, pero es mentira. La primera vez que me sucedió debía de estar en Segundo o Tercero de la ESO. No sé si fue por alguna emergencia o por un simulacro de emergencia, el caso es que nos juntamos muchas personas en el vestíbulo del instituto y en un momento dado sentí que alguien me agarraba el culo. Al darme la vuelta no pude distinguir quien había sido, pero fue un momento horrible que me alteró muchísimo.

A los 17 años, en el fin de semana que abría las vacaciones de Semana Santa tuve una cita con chico que era algún año mayor que yo. Todo parecía ir bien y empezamos a besarnos. No estaba preparada para nada más, y a pesar de todas las veces que dije que no, él empezó a tocarme. "Tuve la suerte" de que paró, así que recogí mis cosas y marché corriendo a casa, a encerrarme en mi habitación para romper a llorar. Recuerdo que sentía que me quemaba la piel que él me había tocado, y la suciedad. Me sentía sucia, y lo único en lo que pensaba era en arrancarme la piel donde aún seguían sus huellas... Desde entonces me es imposible llevar bien el hecho de que la gente me toque, en especial los hombres.

Poco antes de entrar en la universidad, cuando estaba disfrutando de mi verano en casa con la Play y un Final Fantasy (creo que el IV), empecé a recibir llamadas soeces de números desconocidos. Muchos terminaban enfadándose conmigo o incluso insultándome. Hasta que "tuve la suerte" de que uno de aquellos hombres se pusiera a hablar conmigo tranquilamente y me explicara la situación: alguien se había hecho pasar por mí en un chat de citas sexuales y estaba dando mi teléfono. Nunca supe quién lo hizo.

Después de entrar en la universidad, mientras hacía la carrera empecé a trabajar en un cine. Me llevaba muy bien con los chicos que trabajaban allí, en especial con uno, parecíamos tener buena química. Así que, a pesar de mi trauma me decidí a animarme. Y un domingo, a la salida del curro, me acompañó un rato y terminó besándome. El fin de semana siguiente me ignoró por completo, como si nada hubiese pasado. Cuando hablé con él, me dijo que lo hizo porque le apetecía pero no quería nada más. Y mi trauma crecía a medida que mi confianza en los hombre volvía a hacerse pequeñita.

Seguía en la carrera, y un verano un colega y yo nos apuntamos a un grupo que organizaba la Comunidad de Madrid para hacer excavaciones arqueológicas. Parecía algo tipo granja-escuela pero con arqueología de por medio. El lugar en que dormíamos era un terreno cerrado y preparado para acampar, teníamos palés con una lona a dos aguas y colchones finitos. En nuestra tienda dormíamos mi colega, otra chica que se nos hizo muy amiga y yo. Una de las últimas noches, los monitores que nos dirigían hicieron una fiesta de despedida a la que también se sumaron los monitores del lugar en el que dormíamos. Uno de ellos empezó a besarme. El quería acostarse conmigo y yo no tenía la más mínima intención. Así que después de la fiesta y a pesar de su insistencia conseguí irme a dormir tranquila. Tranquila hasta que desperté sobresaltada porque este mismo individuo estaba intentando meterse en mi saco de dormir en modo sigiloso. Menos mal que tengo el sueño ligero y me despierto con cualquier cosa, porque me aterra pensar qué habría podido pasar si no...

Tiempo después entró en el cine un chico nuevo, y empezó a gustarme. En una cena de Navidad que organizamos en casa de uno de los jefes, aprovechamos para conocernos mejor. Pero a esa cena también acudió un amigo de un compañero del cine. El amigo tenía pinta de beberse de todo y meterse de todo, es de la clase de gente que me altera y me pone muy nerviosa, porque tiene una actitud de sobrado. Y en un momento en que nos quedamos él y yo solos, me besó. Sin mediar palabra. Me pasé el resto de la noche huyendo de él.

Volviendo al chico nuevo, poco después empezamos a salir. Pero solo duramos un mes y medio. Resultó que solo había salido conmigo con la intención de despertar los celos de la mujer de quien realmente estaba enamorado. Y mi confianza en los hombres volvió a hacerse añicos.

Y llegó él. Le conocí un verano cuando nos apuntamos a una asignatura de la carrera sobre prácticas de Arqueología. Después de las prácticas seguimos hablando y me empecé a enamorar. Y lo mejor de todo es que le conté casi todos mis traumas (estos retales que hoy estoy compartiendo con ustedes) y aun así, él se enamoró de mí. Por primera vez sentí que podría convertir estas heridas en cicatrices, y que con paciencia y cariño podría superarlo. Sobre todo con paciencia, porque había veces que me costaba mucho soportar que me tocara, pero se me hacía más insoportable la idea de hacerle daño de alguna forma y entonces callaba. Fue pasando el tiempo y llegó a pedirme matrimonio. Le dije que sí sin dudar, y por primera vez, me sentía segura, que no tenía que preocuparme por mis traumas, porque había una persona que quería compartir su vida conmigo y estaría ahí para ayudarme. Pero entonces me dejó. Y una de las razones que me dio (aunque nunca he llegado a entenderlo del todo...) era de índole sexual. Eso fue lo que más me dolió... Ojalá pudiera chasquear los dedos y que de repente desaparecieran todos los traumas, pero lamentablemente no es así, y me vi de nuevo sola, rota, con las heridas abiertas y la piel que quemaba.

Un "amigo" que se erigió sin contar con nadie como mi salvador, se enteró de la ruptura y aprovechó la situación para declararse. Ante mi negativa, se hizo la víctima diciéndome cosas como que él no tenía la culpa del daño que otros me habían hecho, que él estaría aquí siempre para cuidarme, para salvarme de todo mal. Y empezó a acosarme a través del WhatsApp. Por suerte, con el bloqueo de la aplicación terminó por cansarme pero fue un año y medio a intervalos bastante desagradable.

Durante las navidades del 2015 al 2016, primero empezó a hablarme un antiguo compañero del colegio. Era el día de Navidad ya bien entrada la noche. Me dijo que estaba en su casa, solo con su novia que estaba durmiendo en la habitación de al lado. Me dijo que tenían problemas y que no sabía que iba a pasar con su relación. Me dijo que yo le atraía sexualmente y que por qué no iba a su casa en ese momento a -palabras textuales- "echar un polvo sin ningún tipo de compromiso". Creo que puede imaginar mi respuesta.

Poco después un antiguo compañero de la universidad empezó a hablar conmigo. Me dijo que siempre le había gustado, pero como tenía novio no se había atrevido a decirme nada, hasta ahora, que habíamos retomado el contacto. Me habló con unas palabras tan bonitas que me animé a quedar con él. Solo dos veces. Solo dos citas, o dos torturas. Me bastó eso para saber que solo quería acostarse conmigo, que no había nada de amor; y me bastó eso para sentir náuseas por la forma en que me trató y me tocó. Me devolvió a aquel odioso momento de mis 17 años. Y de nuevo, quería arrancarme la piel que él me había tocado.

Y al poco estreché la relación con un chico que había conocido a través del blog. Varios correos amables, nuevas palabras bonitas, y esta vez sí pensé que podríamos vivir una aventura interesante. Y nuevamente me llevé el mazazo. Para él solo era una amiga con derecho a roce cuando a él se le antojara, una muesca más en su cama. Y esta fue la gota que colmó el vaso. Me sentía usada, y ni siquiera las lágrimas conseguían lavar el asco que sentía. Pero también me sentía culpable, ¿qué había en mí que hiciera que los chicos solo que me quisieran para eso y ya?

Y me cerré. Estaba tan cansada de contarle a cada chico que conocía mis traumas (porque siempre he pensado que si alguien quería intimar conmigo lo justo es que conociera mi historia por si mi cuerpo no reaccionaba como debiera, que no se asustara), de revivir una y otra vez lo mismo, que decidí pasar de todo y centrarme en mí al 100%.

Hasta las navidades pasadas. Vi que existía una especie de red social para jugones (o gamers, como prefieran) y me animé a entrar. Principalmente porque estoy intentando meterme en el mundillo, y lo vi como una buena oportunidad. Nunca tuve la intención de entrar aquí para ligar y nunca lo manifesté. Y sin embargo, mi bandeja privada estaba llena de chicos que me mandaban fotos de sus miembros, o me decían cosas como "te quiero hacer un hijo" y otras bellezas de la literatura castellana. Abandoné la red.

Y esto acaba la semana pasada. Bajé un momento al Súper a comprar algunas cosas de última hora, y en la puerta siempre hay un hombre pidiendo. Normalmente, las abuelillas que van con sus perretes se los dejan y cuando salen, le suelen dar alguna moneda por el cuidado. El caso es que este hombre  (que solo habla inglés) me paró cuando salía de comprar y me habló de tal forma que me sentí obligada a coger su número de teléfono. Me dijo que le llamara algún día para quedar. Y desde entonces no sé qué hacer o cómo sentirme la próxima vez que pase por ahí, de momento lo estoy evitando.

* * * * *

Todo esto que hoy les he contado es algo que he llevado durante estos años en silencio, solo por una razón, por un miedo: el miedo a que se enteren mis padres. Incluso hoy, ahora que lo comparto por aquí, mi mayor miedo es que mis padres puedan llegar a leerlo, porque puedo imaginar el daño que les hará leerlo, y no quiero que pasen por algo así.

Pero también necesitaba contarlo, compartirlo, darle la visibilidad que merece porque es algo a lo que nos enfrentamos las mujeres cada día, en cualquier momento, sin importar el barrio, la ciudad o el país en que vivamos. Y también necesitaba contarlo porque últimamente todos estos recuerdos están acudiendo a mí de forma violenta y no son pocas las noches que acabo bañada en lágrimas por su culpa. Quizá sea su forma de decirme que ya es hora de enfrentarlos en vez de silenciarlos. Y más allá de eso, quería contarlo no tanto para denunciar, como sí para exigir dos cosas. La primera y más importante es que quiero que 

un NO vuelva a ser un NO y se respete como tal.

La segunda cosa atañe a la sociedad. En estos años en los que he tenido que sufrir todo esto, la sociedad y la forma en que trata el sexo no me han ayudado en nada. No soporto la forma en que se cosifica a la mujer y se la reduce a un mero objeto sexual, no soporto la forma en que se frivoliza y se vulgariza el sexo, un acto sagrado convertido en algo burdo, pero sobre todo, no soporto la ligereza con la que se usa el lenguaje, especialmente cuando se emplean expresiones sexuales denigrantes.

Les pondré unos ejemplos. Hace unos años en las redes sociales empecé a seguir varias páginas de temática pottérica. Recuerdo que una de ellas llevaba por título algo parecido a "Vamos a violar a Daniel Radcliffe". ¿De verdad usamos con tanta ligereza el lenguaje que no somos conscientes de lo que realmente entraña la palabra "violar"? Con todo el daño que sufren las víctimas de violación, y se usan estas expresiones como si nada.

Y otro caso es el de los grupos de "machitos varoniles", como esos que han salido últimamente en las noticias. No ya por lo que puedan hacer, sino por lo que puedan decir. Ese lenguaje machista, "cosificador", soez, me revuelve las entrañas cada vez que oigo que el lenguaje se emplea de esta forma. No solo demuestran su bajeza moral, sino también su absoluta falta de empatía. Imagínense esta situación: un grupito de estos "machos" están en un bar soltando perlas denigrantes hacia las mujeres y en la mesa de al lado hay una mujer que ha sufrido abusos sexuales. Imagínense esa situación, y lo que puede llegar a sentir la mujer. A mí me causa dolor.

Aún falta mucha educación, y sobre todo una educación que incida en el lenguaje, a veces una palabra puede quemar la piel lo mismo que la mano que toca sin permiso.

Y a usted, hombre o mujer, que haya sufrido algún tipo de abuso, si necesita compartirlo o alguien con quien hablar, aquí a la izquierda del blog tiene mi dirección de correo electrónico.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

22.5.17

La Edad de la Belleza

unca entenderé ese rechazo a la belleza surcada de un rostro anciano. Como tampoco he entendido nunca ese afán por ocultar los signos de la edad. Como tampoco he podido entender nunca por qué a las mujeres no se nos debe preguntar por nuestra edad. ¿Está mal visto tener la misma edad o incluso más que el hombre que nos pregunta? ¿No podemos sentirnos orgullosas del paso de la vida por nuestra piel? ¿Hemos de conservarnos jóvenes hasta la muerte para ser aceptadas?

Siempre he pensado que la vida es el mejor maquillaje que se planta sobre nuestro rostro, que la belleza más viva es la que ganamos con el paso del tiempo. Por eso siempre me he sentido más ligada a las figuras ancianas, no solo en la ficción, sino también en las leyendas y, por supuesto, en la mitología. Los dioses ancianos son siempre con los que mejor relación tengo, e incluso venero a la Diosa en su rostro de anciana con auténtica pasión, mientras que sus otros rostros apenas me transmiten alguna sensación.

Es más, hubo una mujer anciana que me cautivó. Ella era menuda, delgadita, muy poquita cosa a decir verdad, con el largo pelo blanco recogido en una coleta sin apretar. Llevaba un vestido sencillo, el típico que suelen llevar las mujeres ancianas más sencillas, de colores azul oscuro y rosa. Parecía una nota discordante en aquel cruce entre José del Hierro y Misterios. Solo una calle nos separaba. Y sin embargo, ella decidió mirar hacia donde estaba yo, y yo miré hacia donde estaba ella. Y no pude despegar mis ojos de ella hasta que crucé, dejé de mirarla para saber dónde iba a poner mis pies, y cuando levanté la mirada para buscarla, había desaparecido. 

Nunca supe cómo la había podido perder de vista, y nunca más he vuelto a cruzármela. Pero su recuerdo sigue en mi. "¿Y por qué?" podrán preguntarse ustedes, "¿qué tenía de especial aquella mujer anciana tan sencilla para que me dejara esta marca?". Mi respuesta es sencilla y a la vez, difícil de explicar. No solo vi a una mujer...

Sentí en ella a la Diosa.

De repente, ese cruce dejó de ser un simple cruce de calles y se convirtió en una experiencia mágica; el calor del verano desapareció, y en su lugar noté la calidez del abrazo de la Diosa; y mis ojos no pudieron dejar de bañarse en la sabiduría que emanaba aquella pequeña mujer. 

Este es uno de los recuerdos más bonitos que tengo y hoy quería compartirlo con ustedes. Hoy que es unos de estos días en los que nos obligan a aparentar tantas cosas (o lo intentan), y la juventud es una de ellas.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

8.5.17

Mi rostro es el poema de la Madre Tierra

n mi habitación tengo una pizarra en la que suelo escribir citas de libros que me gustan, para luego pasarlas a un cuaderno, donde colecciono esos versos errantes. 

Pues bien, estaba copiando algunas frases y me ha dado por mirar lo que tenía ya escrito. Y me he encontrado con este poema de Ada Luz Márquez, que si mal no recuerdo, lo leí hace tiempo en una página pagana de Facebook. Reconozco que me enamoré de él, de todas y cada una de sus palabras, y ahora que lo releo, me apetece mucho compartirlo por aquí.

Así que, ¡helo aquí!

(Fuente)
Las arrugas de mis ojos
son rayos del Sol.
Las arrugas de mis mejillas
son olas del Mar.
Las arrugas de mi frente
son ondas de arena.

Mi cara es el lienzo
del gran paisaje que caminé,
la gran obra infinita
que es la Vida.
Mi rostro es el poema de la Madre Tierra
dibujado en mi piel,
mis risas y lágrimas,
mis cantos y silencios,
mi vida vivida a cada respiración.

Amo mis arrugas y mis cicatrices,
porque me recuerdan
que he sido,
soy
y seré
más grande que el dolor.

~ Ada Luz Márquez ~

Gracias por leer,
greetings from the coffin

16.4.17

El Poema de los Muertos

Porque después de vivir
somos recuerdo.
A veces olvido.

Somos una foto que se
desgasta, un hueco en una silla
ahora vacío.

Somos el tiempo inexistente.
La sonrisa en los labios
de los vivos.

Somos palabras en una piedra,
pasiones ancladas en versos
de vinilo.

Somos deudores de vosotros,
pues si nos recordáis,
no nos habremos ido.

Palabras a las puertas del cementerio de Vysehrad, Praga
Gracias por leer,
greetings from the coffin

28.3.17

Harry Potter y la Piedra Filosofal en Concierto

"Antes de comenzar nuestro banquete,
quiero decir unas pocas palabras:
Papanatas. Llorones. Baratija. Pellizco"
~ Albus Dumbledore


ecuerdan que cuando les compartí los regalillos que me habían caído en las fiestas navideñas y en mi cumpleaños, les dije que faltaba el de mi cuñada porque quería dedicarle su propia entrada? Pues bien, este era. 

La fecha inicial del concierto era el 3 de enero, pero debido a la cantidad de potterheads que querían (queríamos) ver este concierto, decidieron hacer un bis al día siguiente. Así que imagínense mi sorpresa y emoción (porque ya contaba con que me lo iba a perder...) cuando me llega un wasap de mi cuñada con la imagen de las entradas y me dice "Tu regalo de cumpleaños". Fue casi como si me hubiera llegado mi carta de Hogwarts (sí, esa que se perdió hace 17 años pero que aún mantengo la esperanza de que llegue ^^).


Se celebró en lo que anteriormente se conocía como Palacio de los Deportes, un espacio tremendo lleno de potterheads vestidos con sus mejores galas pottéricas. La verdad es que mi cuñada y yo íbamos un poco a la aventura, porque no sabíamos exactamente si era la proyección de la película con las partes musicales tocadas en directo o si era "simplemente" el concierto de la banda sonora de esta primera película. 

Al final resultó ser lo primero, con todo lo difícil que puede llegar a ser. No es tocar una pieza desde el principio hasta el final, es saber en qué parte del diálogo o de la escena empieza, dónde se corta, etc. y sinceramente me pareció sublime la actuación de la orquesta.


Al inicio el director de orquesta nos dedicó unas palabras. En la presentación fue nombrando cada una de las casas, y según perteneciéramos a una o a otra, rompíamos en aplausos, silbidos y gritos de orgullo. En nuestro caso, fue muy gracioso, porque mi cuñada es de Gryffindor y yo de Slytherin (según el Sombrero Seleccionador de Pottermore), así que teníamos pique asegurado para toda la película (claro que los de la serpiente no teníamos un Dumbledore que nos regalara puntos...).

También nos animó a que aplaudiéramos, animáramos e hiciéramos lo que nos pareciera a lo largo de la película. El hombre no nos quería ahí tiesos y en silencio, quería que animáramos a nuestras casas, que nos pusiéramos en plan hooligan en el partido de quidditch y esas cosillas.


Y vaya que si lo hicimos. En especial, como no podía ser de otro modo, en las primeras escenas en que aparecía Severus Snape. Fue nuestro pequeño homenaje para recordar al maravilloso personaje que nos regaló Alan Rickman. Otras escenas en las que animar, pues ya se pueden imaginar si han visto la película: en el partido de quidditch (unos más que otros), con algún logro de Harry o cuando acaba con el profesor Quirrell.

Aunque sin lugar a dudas hubo un momento que fue mágico, o mágico de verdad, mejor dicho. Me atrevo a decir que estuvo todo el mundo casi aguantando la respiración para evitar hacer algún ruido y entorpecer la magia que estábamos escuchando. Fue el momento del arpa, cuando Quirrell duerme a Fluffy y logra bajar por la trampilla. Imagínense la situación, están viendo esa escena en una pantalla gigante y de repente bajan la mirada y ahí la ven. Una mujer medio en penumbra tocando el arpa en directo. En ese momento créanme que no se escuchaba nada más, como si todo el palacio se hubiera quedado vacío... Hasta que acabó la escena y rompimos en sinceros aplausos de admiración, mientras las lagrimillas de emoción asomaban por nuestros ojos.


El universo de Harry Potter siempre será especial para mí, y haber podido vivir algo así es mágico. No es que Harry Potter, o su universo sea mágico porque sepan atraer cosas con un Accio o invocar un patronus. No. Es mágico porque nos hace soñar, nos hace reír, nos hace llorar, nos inspira y nos hace jugar con la magia de las palabras como si fuéramos mini Dumbledores. Y no puedo más que sentir agradecimiento hacia mi cuñada, porque sin ella esto no hubiera sido posible.

Gracias por leer,
greetings from the coffin

20.3.17

La Rueda del Año: Ostara

"A todas las semillas durmientes Ella despierta,
El arco iris es Su señal,
Ahora el poder del invierno es tomado,
En el amor todas las cadenas se rompen."
~ Starhawk


oy celebramos Ostara, el equinoccio de Primavera. Hoy la tierra abandona el periodo de recogimiento más propio del invierno y se abre al nuevo y joven sol, se abre para mostrar sus florales encantos. Y hoy, como no podía ser de otro modo, continuamos nuestro viaje por la Rueda del Año para descubrir sus paganos senderos.

Ostara es uno de los Sabbats menores (los que se corresponden con los solsticios y los equinoccios) en el que se celebra la llegada de la Primavera. La Primavera es época de crecimiento: las plantas despiertan de su reposo invernal, y los animales inician un nuevo ciclo de apareamiento y crianza. En este día, la luz y la oscuridad están en perfecto equilibrio, si bien a partir de este momento será la luz la que se vaya imponiendo paulatinamente haciendo que los días sean cada vez más notoriamente largos. En este día, la Diosa despierta de su sueño y cubre la tierra de fertilidad, mientras el Dios crece hasta alcanzar la madurez.

Autores como Janet Farrar o Lucy Summers nos hablan de la posibilidad de que en este festival también se celebrara el Gran Rito o unión sagrada entre las antiguas culturas del Mediterráneo, que parecen ser las "exportadoras" de la tradición de celebrar este equinoccio. En el Neopaganismo, ese Gran Rito o unión sexual entre el Dios o la Diosa tiene lugar en los conocidos como "fuegos de Beltane" (30 de Abril). Pero ¿por qué nos encontramos esta diferencia temporal? La explicación más clara parece provenir de la propia naturaleza. En el Mediterráneo el calor de la primavera llegaba antes, en las fechas en que nos encontramos ahora mismo, dando paso al inicio de los ritos de fertilidad. Mientras que en las zonas de población germana, escandinava y celta, el calor llegaría más tarde, hacia los días en que se celebra Beltane, por lo tanto, los ritos de fertilidad quedarían retrasados hasta entonces. Y ahora podrán preguntarse que ¿por qué entonces el Neopaganismo celebra el Gran Rito en Beltane? Me atrevo a aventurar que porque está construido sobre una base celta, y por tanto se ha mantenido su calendario solar.

Lo que sí está claro es que esta festividad está dedicada a la divinidad Ostara o Eostre en inglés antiguo, de la cual toma su nombre. Se trata de una antigua divinidad germánica que podría asemejarse a la Ishtar mesopotámica, la Astarté fenicia, la Eos griega (de la que podría compartir raíz en el nombre) y la Hathor egipcia. Se trata de una diosa de la fertilidad ligada al inicio de la primavera.

Los principales símbolos de esta festividad es la liebre y el huevo del renacimiento, que tras su cristianización, ha quedado convertido en el huevo de Pascua. Este huevo de primavera está asociado al Huevo del Mundo, que fue puesto por la Diosa e incubado por el Dios Sol y según Robert Graves, la celebración de la incubación del mundo se hacía cada año con la entrada de la primavera.

En un aspecto más terrenal y a la vez más simbólico, más cercano a nosotros como personas, a lo que podemos dedicar esta época, Ostara es un tiempo de hacer limpieza general y dar la bienvenida a lo nuevo, de purificar los niveles mentales y emocionales, de desprenderse de viejas rutinas, dudas y culpas para poder dar la bienvenida a esos comienzos que nos están esperando. Es el tiempo de la inspiración y el optimismo.


Tradiciones de Ostara
  • Decorar y regalar huevos a nuestros seres queridos con el deseo de que les vengan tiempos prósperos
  • Pasear por un bosque o por cualquier zona natural para dejarse iluminar por la luz del nuevo sol
  • Practicar toda clase de trabajos con hierbas
  • Decorar y bendecir huevos para cargar nuestro altar con las energías de la Primavera
  • Extender narcisos y otras flores típicas de la primavera alrededor de nuestro altar, también para cargarlo con estas energías 
  • Hacer guirnaldas de flores con las típicas de esta época
  • Bendecir y comer huevos en esta festividad (también valen los de chocolate)


Correspondencias de Ostara

En esta entrada ya les hablé de qué eran las correspondencias, así que aquí les dejo directamente un listado de las mismas:
  • Diosas: Eostre, Eos, Ishtar, Hathor, Astarté, Frigg y todas las que tengan atributos y cualidades similares
  • Dioses: Cernunnos, Hombre Verde
  • Hierbas, flores, frutas: narciso, asperilla, violeta, aulaga, olivo, peonía, lirio, bellotas, nuez moscada
  • Piedras: amatista, aguamarina, jaspe rojo
  • Inciensos y aceites: incienso, sándalo, rosa, naranja, salvia, eucalipto, manzana, violeta
  • Colores (velas): rojo, amarillo, dorado, verde
  • Alimentos: huevos, pasteles de miel, fruta de la estación
Y para terminar les dejo la canción que Lisa Thiel le dedica a esta festividad:

 Lisa Thiel - Ostara

Gracias por leer,
greetings from the coffin

PD bibliográfico
  • Cunningham, S. (2008), Wicca. Una guía para la práctica individual, Madrid, Arkano Books
  • West, K. (2007), El verdadero arte de las brujas, Barcelona, Palmyra
  • Farrar, J y Farrar, S. (2003), La Biblia de las brujas, Madrid, Equipo difusor del libro
  • Summers, L. (2002), El libro de las Brujas, Madrid, Edaf
  • Starhawk (2012), La danza en espiral, Barcelona, Ediciones Obelisco
  • Graves, R. (2014), La Diosa Blanca, Madrid, Alianza Editorial

8.3.17

Las mujeres de mi vida

"No deseo que las mujeres
tengan poder sobre los hombres,
sino sobre sí mismas"
~ Mary Wollstonecraft

orque hoy es el día para volver al blog y más aún, si lo hago hablando de mujeres. Porque hoy es nuestro día. Hoy es el día de celebrar los logros que las mujeres del pasado consiguieron, y también es el día para recargar nuestras fuerzas y poder seguir luchando. Porque desgraciadamente hoy no es el día en que podamos festejar que existe la plena igualdad entre hombres y mujeres.

Por eso hoy les voy a hablar de mujeres, de aquellas que se han quedado con un pedacito de mi corazón. Pero no. No voy a hablar de mujeres famosas a las que admiro, como la reina Zaqutu, como Hildegarda de Bingen, como Juana de Arco, como Mary Wollstonecraft, como Agatha Christe, como Emilie Autumn. No. Hoy quiero hablar de mujeres "anónimas", hoy quiero hablarles de ustedes, de vosotras porque sois mis heroínas.

Y en especial, me van a permitir que les hable de dos mujeres que, si ya en su momento me abrieron la puerta de su universo, recientemente me han abierto algunas ventanas de su pequeño y maravilloso mundo. 

La primera de ellas es Faylinn. Maravillosa artista, mujer sublime. Siempre he admirado la capacidad de su sensibilidad creativa para transmitir sus sentimientos, para hacerse escuchar a través de sus manos, y más en un mundo en el que la gente rara vez escucha sino es para replicar. Sé que esto se lo he dicho muchas veces, pero aquí lo voy a repetir porque hoy es el día para hacerlo. Gracias a ella descubrí que existía algo llamado la "Alta Sensibilidad" y desde entonces mi vida cambió. Muchas de las cosas que había sufrido, experimentado y padecido (y sigo viviendo) cobraron sentido, y por ello, siempre que lea algo sobre Personas Altamente Sensibles, ella vendrá a mi memoria.

La segunda es la Pequeña Hobbit, mi pequeña enamorada de la obra de Tolkien. Adoro su blog y a ella misma, no solo por las cosas tan monosas del mundo gótico que comparte, sino por la forma en que se indigna ante las injusticias y su sensibilidad hacia el mundo animal.

A vosotras dos os quiero con el amor que puede sentir una mujer por otras mujeres a las que considera sus hermanas. Ojalá pudierais llegar imaginar el honor que siento al compartir palabras, experiencias y luchas con vosotras. Y aunque no haya hablado de otras mujeres de mi vida, no puedo terminar esta entrada sin mencionar a Bianca, Megalupar, Vivielar, Madame Macabre, Tsukko, Iku, Aivic, Nasspanda...

Sé que mi vida hubiera sido menos rica si no me hubiese encontrado con vosotras, tanto en persona como a través de las redes, y no puedo más que sentirme agradecida por ello. Y por ello, además, que esta entrada os sirva a vosotras para sentiros mejor, recobrar fuerzas y seguir luchando contra aquello que os hiere y os impide ser la mujer que este mundo necesita, aunque no merezca. Que nunca os impidan seguir volando. Y cuando lo intenten, porque ya sabemos que este mundo es como es y lo harán, ya sabéis dónde tenéis que dar el rodillazo.

Gracias por leer,
greetings from the coffin